El Granate volvió a sonreír en su casa con una victoria necesitada

Lanús derrotó 75-70 a Rocamora, como local, para cortar una racha de cuatro caídas en fila en su estadio.

Las turbulencias aparecieron en el panorama de Lanús, que en las últimas semanas experimentó situaciones complejas, como una seguidilla de ocho reveses consecutivos, la salida de su entrenador Leonardo Costa y algunas lesiones como la de Martín Franchino y Franco Chiabotto. Por eso, el Granate urgía por reencontrarse con el triunfo en su hogar, una emoción que no disfrutaba desde el 8 de diciembre, cuando doblegó a Gimnasia.

Tras la gira por Entre Ríos, con saldo de dos caídas y una alegría, el Grana se topó con Rocamora, en un duelo de realidades muy similares en cuanto a la cosecha de puntos y la zona de la tabla. En un trámite muy parejo, el local encontró los recursos para destrabar la historia en el último capítulo, así festejó 75-70 ante el Rojo y engordó su faena a 29.5 (5-9) para subir al décimo puesto.

Por su parte, el elenco de Concepción del Uruguay, con una rotación corta de jugadores, enhebró la segunda derrota en esta gira por Buenos Aires, tras ceder en su visita a La Plata ante Gimnasia, por lo cual su registro quedó en 28 unidades (4-10).

En el primer tiempo, el Rojo tomó el control de las acciones por una mejor resolución de los ataques rápidos y las decisiones individuales de Verbauwede (15 puntos en la primera mitad) y Manu Gómez (11), por eso cerró el primer chico 18-13, ante un errático local. No obstante, el trámite ganó el paridad con una mejoría de las ofensivas de Lanús, con un ingreso productivo de Gago (6), en un contexto de reparto de aciertos y errores global. Así, el anfitrión se retiró a los vestuarios arriba 35-34.

En el tercer capítulo, el Granate estampó una corrida 12-4 para escaparse 51-44, a falta de 2:30 minutos por el crecimiento de Chaine (6) y una optimización en la concentración defensiva. Empero, Galo Impini clavó dos triples consecutivos en el cierre para dejar las cifras 51-50.

La levantada experimentada por Lanús se ratificó en el último segmento, en un cuarto que se destacó por las ejecuciones más resolutivas de ambas ofensivas (24-20), con los triples como armas (7 entre los dos equipos). El Granate gozó de una rendimiento más consistente y marcó la máxima 70-60, con 2:20 minutos. Di Muccio (9) aportó desde lejos, así como Chaine liberó espacios para sus compañeros atrayendo la atención de la defensa de Rocamora. El Rojo intentó en ese sprint final, pero Lanús conservó la calma para culiminar con una celebración muy necesitada con el 75-70 definitivo.

Informe: Prensa Lanús.
Fotos: Tatiana Fantoma – Prensa Lanús.