Clara, ese básquet con esa música

Clara Montañana debutó el sábado vistiendo la camiseta de Rocamora en la Liga Femenina. Fue en el Templo del Rock. Merecía ser ahí, donde confluyen partidos memorables y recitales inolvidables. Porque en Obras el básquet tiene música en el aire y ante el pique de cada naranja sale un acorde debajo del piso. El básquet de Clara es eso. Por Marcelo Sgalia… CRACK

Y durante muchas tardes, ese básquet que la compone, provocó lo mismo que la música: emoción. A nada le debería faltar la música.El nuevo camino esperanzador para su brillo y el dolor dulce de la despedida del lugar que la abrazó mientras crecía merecían empezar ahí. Para Clara, luego se vendrá el Torneo Federal, en una institución que tiene también confirmada su participación en la Liga Sudamericana; otro hecho histórico para nuestro deporte.Algún archivo guardará que hizo su presentación oficial con la camiseta roja ante Los Indios, en una caída por apenas un doble (61-59). Quizás con el tiempo pocos se acuerden que hizo 9 puntos y quedó a uno de la goleadora Valeria Fernández.

Tras una vida en el club del Puerto Viejo, la joven y talentosa jugadora sureña, es parte del equipo que dirige Lali González. Marchó con esa agridulce sensación que tiene la vida ante la toma de decisiones: la enorme posibilidad de jugar a otro nivel, con las mejores del país y la tristeza de dejar ese club que la vio todos los días en todas las tardes y en todas las noches. En todos los soles y en todas las lunas. En todos los inviernos y en todos los veranos, en todas las primaveras y todos los otoños.

Clara Montañana tiene luz propia para volar. Un día después del debut fue la goleadora del equipo con 13 puntos, en el triunfo ante Catamarca Básket 55-52.

Aquellos chupetines con sus amigas, descalzas en el corazón del Gigante, tras un triunfo inolvidable por un Campeonato Argentino de intermedias viajaron con su talento para defender con otros colores el básquet uruguayense.Su debut respiró el mismo aire que Charly García, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Andrés Calamaro, Soda Stéreo, Sumo, Pappo, Spinetta, Los Piojos, entre muchos otros. Su nuevo camino arrancó en el mismo lugar que pasaron The Police, Ramones, B.B. King, James Brown, Kiss, Megadeth, Motorhead, Red Hot Chili Peppers, Sex Pistols, The Rasmus y Van Halen, entre muchísimos más. Obras es una biblioteca de música.Pero el Templo del Rock, donde la sureña Clara Montañana tocó con su nueva banda, también es básquet.

Ahí dejaron sus pasos Eduardo Cadillac, Carlos Romano, Esteban Camisassa y Vicente Pellegrino. Los que escribieron una de las páginas más importantes de Obras y del básquetbol nacional. Ellos fueron los responsables de levantar la Copa William Jones, el 24 de septiembre de 1983. El equipo enfrentó a potencias mundiales y se transformó en el único equipo argentino campeón intercontinental. En el partido decisivo le ganó a Jolly Colombani Cantú, de Italia, por 89-76, con grandes actuaciones de Romano y Pellegrino, autores de 20 puntos cada uno. Un estadio repleto presenció un triunfo incomparable. Así, Obras alcanzó la gloria y borró la amargura que había sido la derrota en 1978 ante Real Madrid en los últimos segundos de partido.Merecía ser ahí. Por nuestro básquet, por su futuro. Por los partidos que nos regaló en Parque Sur y este feliz pero doloroso hasta luego de su casa.

Qué tanto básquet, qué tanta música no olviden nunca que el deporte marca sus mejores caminos en los clubes del interior, con amigos y amigas, comiendo chupetines sobre el parquet con una pelota bajo el brazo después de un partido.

Por Marcelo Sgalia. (Datos: Emilio Hamilton. Fuente: Estadio Obras: El templo del Rock de Gloria Guerrero. Fotos: Sitio oficial club Rocamora).